Modelo productivista-desarrollista y sindicalismo: un matrimonio bien avenido

Escrito por jornadasdecrecemadrid 28-05-2014 en Sindicalismo. Comentarios (0)

El sábado a las 19h escucharemos atentamente a Desiderio Martín (CGT) que nos trae su ponencia: Modelo productivista-desarrollista y sindicalismo: un matrimonio bien avenido.

Intentar dar respuestas transformadoras y emancipatorias al actual contexto de crisis desde el sindicalismo pasa necesariamente por tener clara conciencia de las crisis que atenazan el futuro de la humanidad. Pero esto significa también asumir como cierta la propia crisis del sindicalismo combativo, tal como se ha entendido y desarrollado hasta ahora.

Contentarse con que la crisis es sistémica, no nos da resortes ni palancas para avanzar, más bien nos coloca en la parálisis de la mera resistencia en lo laboral, y de un apoyo simbólico en lo social. Apenas nos permite ser protagonistas ni actores de casi nada, pues por mucho que queramos comprender la complejidad de las crisis apelando a lo sistémico de sus interrelaciones, no terminamos por redefinir ‘radicalmente’ la relevancia de nuestras posibles acciones y discursos en su carácter propositivo.

Frente a la multiplicidad de las crisis, y contra la crisis multidimensional, cuya dominante es cada vez más claramente socio-ambiental, apelamos a las resistencias, a una táctica meramente defensiva, sin aportaciones al quehacer cotidiano de las luchas y sin proyectar valores añadidos a la generación y al desarrollo de los conflictos.

Asumamos sin complejos lo complejo, pensemos sobre las múltiples contradicciones y tensiones en las que se encuentra la vida en el planeta, digamos que no sabemos lo que nos deparará el futuro ni a las generaciones actuales y mucho menos a las venideras, y ante todo no simplifiquemos la realidad hasta el punto de que, satisfechas nuestras ingenuas mentes, optemos por la deriva simbólica y testimonial o, peor aún, confiemos las soluciones a los profesionales de la manipulación, a las comunidades de la tecnociencia o a los expertos de la dominación.

Las trabajadoras y los trabajadores conscientes y militantes tienen mucho que decir a cerca no sólo de sus condiciones laborales, si no también y fundamentalmente sobre sus condiciones sociales, de derechos, de servicios y transportes públicos. Y deben poder hablar, debatir y denunciar en torno a los impactos ambientales, el gasto energético, la higiene y la seguridad, y la huella ecológica de la empresa en la que trabaja. Y en última instancia cuestionar abiertamente el tipo de producto, bien o servicio al que contribuyen con su trabajo, el modo cómo este proceso se lleva a cabo, y la posibilidad de plantear alternativas de reconversión sostenibles y menos lesivas con el medio y con ellos/as mismos/as.

Esta nueva conciencia ecosocial y sus valores asociados es una apuesta por la sostenibilidad de la vida, la visibilización y revalorización de los cuidados desempeñados histórica y mayoritariamente por las mujeres, y la satisfacción plena de las necesidades humanas materiales, relacionales y culturales.

Un esfuerzo añadido del nuevo sindicalismo ecosocial será el de insertar en su seno organizativo los sectores no asalariados, o temporalmente no remunerados, ubicados a veces en la economía informal y a veces en la exclusión, abarcando las múltiples realidades de las barriadas marginales de las periferias urbanas. Esto exige relocalizar a los sindicatos en su contexto territorial específico, siendo protagonistas críticos y activos frente a las políticas municipales, y territoriales relativas a servicios sociales, urbanismo, tráfico, promoviendo un movimiento vecinal o territorial de cariz así mismo ecosocial.

El sindicalismo también ha de hacerse eco de cuantas iniciativas igualitarias y autogestionarias surjan en el ámbito de las redes de economía social y solidaria, agroecológicas, de consumo local sin intermediarios, de comercio justo, de centros sociales autogestionados, etc. Las redes sociales de apoyo mutuo de afectados/as por desahucios, desocupados/as, inmigrantes, etc. Han de ser vistos como oportunidades de implementar procesos de solidaridad efectiva y de autoorganización.

Los valores del sindicalismo ecosocial pueden resumirse en tres ejes de acción:

1. La austeridad como modo de vida.

2. La sostenibilidad como camino.

3. El decrecimiento como meta.

Sin olvidar en ningún caso lo que realmente define un movimiento de transformación social: el trastocamiento de las relaciones de poder, del autoritarismo dominante, de las jerarquías reproducidas en el ordenamiento social. La extensión de la igualdad para todas y todos y la expansión de la libertad para la autorrealización humano.

Resumen del artículo 'Hacia un sindicalismo ecosocial (y libertario) de Antonio Carretero (Libre Pensamiento nº 61)